martes, 24 de julio de 2007

Lost... in da snow

Puuuuta... no puedo tener más mala suerte wn... simplemente no puedo.
El sábado se hizo un paseo en la parroquia para los catequistas, el cual era ir a la nieve.- Obviamente fui, porque he visto sólo una vez la nieve, y parecía más hielo que otra cosa (luego me dijeron que no era así la nieve... y qué iba a saber yo!?) y para burlarme de mi hermano, el cual nunca a ido (y eso que es mayor que yo)... bueeeeno, no fue por eso, pero en fin.
De partida empezamos mal.- Con suerte tenía algo para comer y la cámara no tenía pilas, así que tuve que comprarle unas.- Ya llegando a la nieve (donde todos íbamos medios mareados a causa de muchas vueltas y la puta altura) empezó el show de los porrazos.- Unos monitores "arrendaron" (mejor dicho, compraron sin quierer) unas tablas para deslizarse y nos deslizábamos en montones por unos como cerros y en la caída nos sacábamos la rexuxa... Para más se me quedó la pierna atrapada como 5 veces en unos hoyos gigantes... e incluso vimos a un San Bernardo (saludos para el Yoni y el Jose, jajajajaja).
Luego de dos horas y media aprox., empezamos el viaje de vuelta (como a las 2:45) y ahí empezaron los problemas.- Si se recuerda, ese día se pronosticó lluvias, y por lo tanto en la cordillera, nevazón.- Así ocurrió... Al principio fue como " ohh, está nevandooooo!! (léase con admiración de pendejo)", pero después esa nieve, aparte de hacerno recagar de frío, empezó a congelar el único camino de vuelta (uno con unas 32 vueltas de mierda).- Nos hicieron parar como 1 hora al lado del camino, porque teníamos que esperar a los otros buses que venían con nosotros (éramos 4 en total); en eso llega el padre diciendo que uno de ellos chocó y que, al parecer, tendríamos que llevar gente a nuentro bus.- A todo esto, nos contó una anécdota media trágica-chistosa que nadie pescó (sorry padre, xD).- Reanudamos el viaje; a la 5ª vuelta paramos de nuevo para que los demás autos pasaran y aplanaran un poco, para que el camino fuese más fácil de pasar.- Ahí empezó lo malo...
Excepto por el olor a nuestro propio pipí que emanaba de la nieve de afuera, ya se estaba haciendo muy tarde... eran las 6:30 y nosotros estábamos varados todavía.- Se decía que, si no bajábamos antes de las 8, nos tendríamos que quedar ahí y en la mañana podríamos salir.- Ahí los llamados telefónicos volaban de un lado a otro avisando de lo que nos iba a pasar, y por supuesto muchos asustados, al Andrea llorando, mi mamá preocupada y el olor a la "pishá" que se hacía insoportable, hacían peor la escena de mierda, hasta que el chofer dijo que ibamos a empezar a bajar otra vez... Ahí todos estábamos en la parte trasera del bus para nivelar, y asustados a cagar de las vueltas.- Una, dos, tres... "¿VEÍ QUE NO NOS PASÓ NIUNA WEÁ!?"
Ya un poco más relajados empezamos a conversar, llamar para avisar que íbamos a aparecer en Tala y por supuesto, a weiar.- A las 8:30 llegamos a la parte baja del camino, todos felices y con puras ganas de bajarnos del maldito bus.- Teníamos que esperar a los otros buses en que descendieran, y ahí resivimos otras malas noticias: uno de los buses estaba bajando, otro estaba barado, y el otro simplemente no iba a bajar.- Si seguíamos así íbamos a llegar a Tala al día siguiente.- Media hora después aparece un bus; el de los acólitos.- Nos bajamos a resivirlos, a estirar los pies y hacer pipí (ooootra vez).- Ahora falataban 2.- 2 horas después, ya aburridos a cagar y muertos de frío, apareció el otro bus con todos los que faltaban, y más atrás, el auto del cura.- Se bajó y nos dijo que nos íbamos altiro, que el otro bus estaba vacío, y que lo iban a bajar mañana.- EEEEHHHH!!!!! Teníamos la medianique cagada de felicidad en el bus por que nos íbamos (claro, a las 23 horas!!).- Luego de una parada, un joterío del Checo y una siesta espectacular, llegamos por fin a la 1 de la mañana a la parroquia.- Ya chatos, con el culo adolorido de tanto porrazo en hielo, y con unas ganas impresionantes de tomar sopa, llegué a mi casa donde estaba esperando la Nené (CON SOPAAAA!! gracias mami), ya que se tuvo que quedar despiera a abrirme la puerta porque no tenía llaves.
Bueno, luego de la media aventura en la nieve, sólo me queda el recuerdo, las fotos con el Yoni (meh! el San Bernardo) y un dolor en el machucado trasero.- Y la próxima vez que quiera ver nieve, prefiero abrir el freezer y sacar lo congelado, porque francamente será linda la weá, pero me dejó chato (prefiero el campo).

PS: Saludos a los monitores de Confirmación que fuimos a la nieve, y que gane la mejor alianza.